Un registro eterno para quienes se fueron, pero nunca se olvidan
Esperanza, vecina de la Calle Hornos en Montellano, fue mucho más que una madre de cinco hijos varones. Su vida estuvo marcada por una entrega y una generosidad sin límites, recordándonos que la verdadera nobleza reside en el servicio a los demás, dar y prestar al que menos tiene.